El envejecimiento inicia a los 25 años con el deterioro de todas las
células de nuestro cuerpo que va provocando cambios orgánicos y estructurales. Estos cambios van siendo evidentes a partir de los 30 años y en el caso
de la cara empiezan siendo sutiles y poco notorios pero al
corregirse vemos la diferencia entre el antes y después.
En el envejecimiento facial ocurren cuatro procesos específicos:
1. Cambios en la calidad de la piel como manchas, poros agrandados y
deshidratación entre otras.
2. Aparición de arrugas que pueden ser dinámicas es decir por movimiento
y estáticas que están en la cara con o sin movimientos: surcos nasogeneanos,
líneas alrededor de la boca, líneas de cuello, ojeras, etc.
3. Pérdidas de volumen facial por el desplazamiento o disminución de los
compartimentos grasos de la cara y por disminución de la densidad ósea que
soportan la piel.
4. Flacidez con descolgamiento facial, notorio en la parte inferior de la
cara y en el cuello.
Un verdadero rejuvenecimiento facial debe ser integral, debe evaluar
minuciosamente cada uno de los cambios que se van presentando por sutiles que
sean.
La calidad de la piel es fundamental mejorarla, una piel fresca y con
apariencia saludable es como un buen lienzo para hacer los demás tratamientos y
muchas veces es el primer cambio que ocurre por envejecimiento junto con el
descolgamiento facial. Para mejorar la calidad contamos con los cuidados en
casa con cremas adecuadas hasta tratamientos con tecnología como láser fraccionado, radiofrecuencia monopolar y bipolar, Luz pulsada intensa y
dermoinfusión entre muchos otros según las necesidades de la piel a tratar.
El descolgamiento ocurre por la disminución del colágeno en la piel lo
que afecta sus estructuras de soporte, haciéndolo vulnerable al efecto de la
gravedad (fuerza natural de tracción hacia abajo), empezando a notarse mejillas
caídas, irregularidad en el contorno facial y flacidez en el cuello. La mejor
forma de contrarrestar esto es con VECTORIZACIÓN FACIAL, última técnica de
rejuvenecimiento que aplicando mínimas cantidades de ácido hialurónico puro de
baja densidad en forma de vectores positivos que hacen oposición a los de la
gravedad, pero sin rellenar; devuelve el soporte perdido y levanta las
estructuras caídas de la piel.
Otra causa del descolgamiento facial, que ocurre en procesos más
avanzados de envejecimiento es la disminución o pérdida del volumen facial
causado por la reducción de la densidad de los huesos de la cara y la
disminución o desplazamiento de los compartimentos grasos de la misma que como
mencioné anteriormente, son responsables de sostener la piel, y que al
perderlos dan un aspecto de esqueletización a la cara. Pero tenemos que tener
en cuenta que el envejecimiento no es la única causa de estos cambios, esta
pérdida de volumen facial se puede presentar también en pérdidas de peso
marcadas o personas muy atléticas que no tienen grasa corporal y de hecho
tampoco en la cara.
Si estas estructuras de soporte de la cara no están presentes, la piel va
a presentar un descolgamiento severo con pronunciación de surcos nasogeneanos,
líneas de marioneta y pérdida de contornos; además de aspecto de ojo
cansado. Esta recuperación facial se
realiza con la aplicación profunda de ácido hialurónico puro reticulado y es el
REJUVENECIMIENTO EN 3D, que hay que aclarar que no consiste en rellenar tanto
una cara que quede redonda o que todas las caras se parezcan con grandes
pómulos, es simplemente RECUPERAR los volúmenes perdidos de la cara.
Las arrugas dinámicas, otro signo de envejecimiento facial, no
necesariamente aparecen por vejez, estas pueden aparecer desde la adolescencia
simplemente por la realización de movimientos o gestos exagerados que van
marcando arrugas como las del entrecejo, la frente o las “patas de gallo”; para
estas el mejor tratamiento es la aplicación de Botox® en los músculos
responsables de los movimientos que provocan dichas arrugas, que al relajarlos
disminuye o elimina temporalmente la formación de la arruga; también es usado
en forma de aplicación avanzada para levantar la punta nasal, tratar las bandas
platismales del cuello y perfilar el borde facial.
Y por último tenemos las arrugas estáticas como el surco nasogeneano, las
líneas de marioneta y las arrugas peribucales o códigos de barra, es muy
importante analizarlas antes de tomar la decisión de cómo tratarlas si se desea
hacer un rejuvenecimiento natural; la creencia de rellenar cada arruga estática
que se encontraba en la cara de un paciente cada día está más reevaluada,
porque si se analiza en profundidad, la mayoría de estas aparecen por el
descolgamiento facial y por lo tanto lo primero que se debe hacer es tratar la
causa de dicho descolgamiento que puede ser la pérdida de volumen y/o la caída de la piel por el efecto de la
gravedad y por tanto, el tratarlas sin resolver sus causas lleva a realizar
malos tratamientos que dan aspectos regordetes a las caras o algunas veces a
empeorar la arruga tratada.
Si consideramos todas las observaciones anteriores podemos además
entender por qué es erróneo el concepto de algunas personas que se consideran
demasiado jóvenes para acudir a una consulta médica y a tratamientos de
rejuvenecimiento. Tenemos que saber que
cuando se inician tratamientos de rejuvenecimiento en personas jóvenes
“entre 25 y 40 años” (que ya han empezado a envejecer), estamos previniendo los
cambios severos del envejecimiento en la cara de hombres o mujeres y
estos a largo plazo tendrán un proceso
de envejecimiento mucho más natural y menos agresivo por la conservación
de sus facciones, serán pequeños toques no identificables pero que si
embellecen a la persona.
De igual forma, las personas
mayores que desean empezar a cuidarse no quiere decir que no puedan, en ellos lo
hacemos para corregir ya los cambios presentados y provocar un Look fresco y
vitalizado.


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